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¿Podrían los robots reemplazar a psicólogos, políticos y poetas?

La inteligencia artificial puede superar al cerebro humano pero no puede desarrollar una mente para resolver problemas junto con el cerebro, dice el Prof. Yuval Noah Harari.

Por Abigail Klein Leichman, para Israel21C

Algún día, la gente podrá “piratear” a otros seres humanos y no solo sus computadoras, autos o cuentas bancarias, según el profesor de la Universidad Hebrea Yuval Noah Harari, autor de los bestsellers mundiales “Sapiens: breve historia de la humanidad” y “Homo Deus: breve historia del mañana”.

“Para hackear a un ser humano se necesita una gran poder de cálculo y una gran cantidad de datos, especialmente datos biométricos sobre lo que sucede dentro del ser humano y especialmente dentro del cerebro de ese ser humano. Nunca antes habíamos tenido esa capacidad”, dijo Harari.

El historiador y filósofo nacido en Haifa fue el orador final en una conferencia internacional de tres días, “Lo que nos hace humanos: de los genes a la máquinas”, celebrada en el Centro para las Ciencias del Cerebro de la Universidad Hebrea de Jerusalem, entre el 4 y 6 de junio.

Harari les dijo a los asistentes que será posible hackear a los humanos a través de una combinación de avances en la inteligencia artificial y en la ciencia del cerebro.

Algunos de los posibles resultados que describió son bastante atemorizantes.

Harari sugiere que piratear humanos podría conducir al fin de la democracia, tal como la conocemos (“La democracia se basa en la idea de que nadie me conoce mejor que yo”) y a la creación de “una clase inútil de personas desde el punto de vista económico y político. Es entonces cuando los robots superan a las personas en el trabajo”.

Ninguna profesión estará absolutamente a salvo de la automatización, advirtió Harari.

Incluso las carreras que requieren inteligencia emocional, como médicos, abogados y profesores, podrían ser superadas por los robots, al menos en teoría. Eso es porque la inteligencia artificial tendrá la capacidad de reconocer e imitar los patrones bioquímicos de las emociones humanas.


Prof. Yuval Noah Harari

La ciencia mental sigue siendo un misterio

Pero incluso si la inteligencia artificial pudiera hacer que los robots fueran lo suficientemente inteligentes como para ser psicólogos, políticos o poetas, aún les faltaba algo esencial: la conciencia, un ingrediente clave que los mamíferos usan junto con la inteligencia para resolver problemas.

“Hasta ahora ha habido cero desarrollo en la conciencia de la computadora”, dijo Harari.

“La conciencia no es un órgano o una idea metafísica como el alma o el espíritu. La conciencia es la experiencia subjetiva directa que es lo más real para cualquier ser humano: miedo, amor, dolor o placer. La corriente de tales experiencias es lo que llamamos la mente”, explicó.

Y mientras las ciencias del cerebro han avanzado, la ciencia de la mente sigue siendo un misterio.

La teoría científica actual sostiene que la mente emerge del cerebro, pero nadie sabe “cómo miles de millones de neuronas que disparan en un patrón particular en el cerebro se traducen en dolor, miedo o amor en la mente”.
“No tenemos idea de cómo las experiencias subjetivas ayudan a los cálculos del cerebro. ¿Cuál es la contribución matemática de los sentimientos? Algunos científicos sostienen que no tiene sentido hablar sobre la mente y es suficiente hablar sobre el cerebro. Pero… la ciencia del cerebro no puede ignorar la ciencia de la mente”, dijo Harari.

Sin examinar simultáneamente ambos, no podemos entender, por ejemplo, la conexión entre la sensación de dolor y la reacción mental de sufrimiento. Alguien puede estar en un inmenso dolor físico sin sufrir, o puede sufrir inmensamente por un dolor leve.

Se deben inventar nuevas herramientas para explorar el horizonte desconocido de la mente, afirmó Harari.

“No se puede observar la mente con la tecnología de hoy. Solo puedes observar tu propia mente pero no de manera sistemática u objetiva”, explicó.

Cuando las personas practican el antiguo arte de la meditación con el objetivo de prestar más atención al funcionamiento de la mente, descubren rápidamente “cuán tormentosa es la mente, cuán difícil es enfocar la atención y controlar los pensamientos que entran en la mente”, dijo Harari, cuyo próximo libro se titula “21 lecciones para el siglo XXI”.

Otros temas abordados por académicos de prestigio internacional en la conferencia, incluyeron genes antiguos y evolución humana, organización del cerebro de las células a las redes, la coexistencia de los humanos con inteligencia artificial, propiedades computacionales de las neuronas humanas y la capacidad mental humana, bases cerebrales para el lenguaje y la lógica, cerebros virtuales, el cerebro humano y la conciencia perceptual, y la súper inteligencia.

Para obtener más información sobre la conferencia “Lo que nos hace humanos: de los genes a la máquinas”, ingrese aquí.